martes, 2 de diciembre de 2008

Algo más que una anécdota


EL GRAN RABINO DE ISRAEL


El Gran Rabino Askenazi de Israel refirió el siguiente episodio. Durante la Segunda Guerra Mundial un joven matrimonio judío de Polonia fue deportado a un campo de concentración. Tenían un niño que, con el fin de salvarlo, confiaron a una familia católica de Cracovia, que lo aceptaron en casa con todo el cariño debido a un hijo. Cuando la familia polaca supo que los padres del niño habían muerto en Auschwitz, decidieron adoptarlo. Como primer paso pidieron al párroco bautizarle. El joven sacerdote, persona inteligente y abierta, se extrañó de que llegado a los ocho años no hubiera recibido el bautismo. La familia le explicó que el niño era de familia judía. Entonces preguntó el sacerdote si conocían la última voluntad de los padres: “Sí, la madre del niño nos dijo que, si no volvía, explicásemos a su hijo que era judío y que hiciese lo posible para ir a Israel”. “En este caso –concluyó el sacerdote­-, no puedo bautizar al niño. Debemos respetar la voluntad de sus padres”.

El Gran Rabino Askenazi terminó diciendo: “Ese niño soy yo y el joven sacerdote se llamaba Karol Wojtyla.” (Del semanario polaco Tygodnik Katolicki).

No hay comentarios: